LAS CARTAS DE PADRE ELADIO

Desde el año 1870 hasta prácticamente el final de su vida, el Siervo de Dios desplegó una importante actividad apostólica en El convento de las Religiosas Agustinas Recoletas de Serradilla provincia de Cáceres, diócesis de Plasencia.

Delegado por el Sr. Obispo, Don Eladio visitó el convento, presidió elecciones, revisó los libros de cuentas, recibió los votos de las novicias, dirigió los ejercicios Espirituales de la comunidad, pero, sobre todo, animó y acompañó, de forma epistolar, y de forma directa, a la casi totalidad de las religiosas que formaron la comunidad en estos años.

           

En 1557 Serradilla había sido declarada villa. En 1660 el Obispo de Avila, Martín de Bonilla, autorizó la fundación de un convento de Religiosas Agustinas Recoletas. Llevó a cabo esta fundación la Madre Isabel de la Madre de Dios del convento de Arenas de San Pedro. El convento de Serradilla tomó el nombre de Cristo de la Victoria por venerarse en el contiguo santuario una preciosa talla de Cristo atado a la columna del siglo XVII.

El casco urbano de Serradilla, provincia de Cáceres y diócesis de Plasencia, tenía en la época del Siervo de Dios, alrededor de 2.500 habitantes. Dista de Plasencia 32 Kilómetros.

            Quienes formaban la comunidad

            En 1871 formaban la comunidad de profesas las religiosas siguientes:

            - Ana Mª de la Stma. Trinidad Profesó en 1823

            - Rosa Agustina de San José "f" Profesó en 1853

            - Mª Remedios del Stmo. Sacramento "N" Profesó en 1853

            - Basilisa Dolores de San Antonio "T" Profesó en 1853

            - Mª del Carmen del Sgdo Corazón de J. "D" Profesó en 1853

            - Mª Jerónima de Cristo "R" Profesó en 1854

            - Mª Ramona del Stmo. Rosario "Y" Profesó en 1855

            - Francisca de la Purísima Concepción "M" Profesó en 1858

            - Mª Josefa de la Consolación "C" Profesó en 1859

            - Mª Hilaria de S. Agustín "L" Profesó en 1862

            - Inocencia de la Asunción "H" Profesó en 1865

            - Justina de la Natividad "B" Profesó en 1867

            - Concepción del Espíritu Santo "O" Profesó en 1874

            - Ambrosia del Pilar Profesó en 1875

            - Estefanía de la Purificación          Profesó en 1875

            - Juliana del Carmen                      Profesó en 1875

            - Emilia de la Cruz                         Profesó en 1880

            - Jesusa Manuela de Sta. Rita        Profesó en 1880

            - Mª Cándida de San José             Profesó en 1882

Al entrar en el Convento, a cada religiosa se le asignaba una letra del abecedario. Con ella se identificaba a la religiosa y a las cosas que le pertenecían o se relacionaban con ella.

Ateniéndonos a la correspondencia conservada, se comunicaron epistolarmente con Don Eladio, todas las religiosas excepto: Ana Mª de la Stma. Trinidad que era ya de edad avanzada, Estefanía de la Purificación y Ambrosia del Pilar. No conservamos ninguna carta a Cándida de San José, pero por la notificación que hace de su muerte a Don Eladio la priora, parece deducirse que también ella se relacionó espiritualmente con Don Eladio. Falleció esta religiosa a los 40 años.

Desde 1863 y hasta octubre del 1890 fue priora de la comunidad la Madre Basilisa Dolores de San Antonio que apoyó la labor de animación espiritual de Don Eladio. Fue ésta, una época de fuerte renovación espiritual que suscitó en el monasterio una auténtica floración de almas generosas. Siguiendo las costumbres conventuales la reseña histórica de cada una de las hermanas quedaba consignada en los libros de difuntos. Su lectura deja la sensación de que marcaron realmente estos años un hito de santidad y alta mística, en la historia del convento.

Siguieron en el priorato a Basilisa Dolores de San Antonio, María Josefa de la Consolación(1890 a 1898) y Juliana del Carmen.

COMIENZO DE LA ACTIVIDAD PASTORAL DE DON ELADIO EN SERRADILLA

El acontecimiento que puso a Don Eladio en contacto con el convento de Serradilla, debió ser alguna circunstancia del todo fortuita, que Don Eladio lee en clave providencial. "Un año ha que la providencia de Dios disponía que mi humilde voz resonara en vuestros oídos...", (primera carta, dirigida a la comunidad). Repite esta idea en carta del 21 de mayo de 1872 "dejémoslo en manos de ese amantísimo y llagado Señor, para que... disponga mi ida tan providencialmente como fue mi anterior". La primera carta, dirigida a toda la comunidad, no lleva fecha, pero en enero de 1872 comienza ya una serie de comunicaciones, con cada una de las religiosas. El primer encuentro de Don Eladio con la comunidad del convento de Serradilla, debió producirse a finales de 1870 o principios de 1871.

Idas y venidas de esta correspondencia.

 De Serradilla a Plasencia y de Plasencia a Serradilla, era transportada esta correspondencia a caballo por un "demandadero", custodiada en una caja de madera de cuya cerradura poseían llave Don Eladio y la Priora del Convento.

La caja en la que eran transportadas estas cartas se conserva en el Museo congregacional de Hermanas Josefinas Trinitarias de Plasencia.

Número de cartas y su distribución cronológica.

Dijimos que la primera carta, dirigida a la comunidad, podemos fecharla en 1871. A partir de esta fecha comienza una serie de comunicaciones periódicas. Estas cartas son contestación a las que cada una de las religiosas enviaba a Don Eladio manifestándole su estado interior y el proceso seguido en su oración y en su vida espiritual. Suman un total de 549. La última que conservamos es del año 1892. La distribución a lo largo de los años, de las cartas conservadas, es un tanto irregular. Los años de mayor actividad epistolar van del 1872 al 1879. Seguramente muchas cartas se han perdido.

Cómo han llegado hasta nosotros estas cartas

De casi todas las cartas conservamos el original, faltan algunas de las escritas a Mª Josefa de la Consolación, letra "C" y a Agustina de San José, letra "f", 42 en total. Pero aun en estos dos casos conservamos las copias manuales hechas por las interesadas. Por indicación de Don Eladio, cada religiosa guardaba en el cuaderno de apuntes personales copia de cada una de las cartas que escribía y recibía. Fue ésta una táctica de pedagogía utilizada por Don Eladio para, mediante la repetición, ayudarles a profundizar y avanzar en los caminos del espíritu. El nivel cultural y como consecuencia, la formación religiosa de la mujer en el siglo XIX, era sumamente deficitaria.

Conservamos algunos de estos cuadernos de copias. En ellos puede apreciarse el nivel cultural de las religiosas y, al mismo tiempo, el esfuerzo y dedicación que debió suponer para Don Eladio contestar, casi siempre de noche, a estas cartas. En una lectura comparativa puede observarse cómo el Siervo de Dios les guía con respeto y acierto hacia las esencias de la vida espiritual, dejando de lado excesos de sentimentalismos e imaginación que a veces las religiosas manifiestan.

El más completo de estos cuadernos es el perteneciente a Rosa Agustina de San José "Cuaderno f". Damos una correlación de fechas entre las cartas escritas por esta religiosa a Don Eladio y las recibidas de éste. Esta relación deja claro que debieron perderse bastantes castas.

Entrega de las cartas a las Hermanas Josefinas de la Santísima Trinidad.

Debió preocupar a Don Eladio no disponer de tiempo suficiente, para dedicar a la congregación por él fundada, algún escrito o tratado más, eran muchas sus ocupaciones. Por otra parte la dedicación a la comuicación espiritual de las RR. Agustinas Recoletas de Serradilla fue tan plena, que debió tener conciencia de que había plasmado en aquellas cartas, cuanto sabía y experimentaba. Nada mejor podía ofrecer a sus hijas, para prepararlas a una intensa vida apostólica, que adentrarlas y afianzarlas en los caminos del espíritu. En la carta dirigida a la Comunidad de Hervás el 5 de marzo de 1889, les dice expresándose en tercera persona: "... cuyo espíritu os ha predicado constantemente, os lo deja consignado en sus Constituciones y en más de 400 cartas espirituales que os lega en su testamento"

Para poder dejar este testamento espiritual, tomó Don Eladio las medidas oportunas. "No rasgue ninguna de mis cartas sin mi permiso y el de T...", le dice a Sor Agustina de San José el 5 de enero 1877, que le comunica haber quemado la recibida en el mes de agosto (Cuaderno f, pág. 136). Las Religiosas, conocedoras del deseo de Don Eladio, entregaron a las HH. Josefinas Trinitarias muchos de los originales de las cartas. Sor Fredesvinda escribía a la superiora general de estas, en enero de 1934 :"...los originales los pidió Don Eladio en vida mandando a las Religiosas que dejaran copia y que los suyos se los devolvieran, y las religiosas así lo hicieron.". Esto no obstante, en 1985 se encontraron aún 8 cartas que habían quedado en el convento de Serradilla "en el hondón de un arca antigua" según expresión de la Priora, Sor Adoración de la Trinidad. Seis de estas cartas están dirigidas, a Manuela J. de Santa Rita, letra "G". Las otras dos, que tratan asuntos prácticos del convento, están dirigidas a la entonces priora, Mª Josefa de la Consolación, "C".

 

Firma de las cartas de dirección.

Don Eladio firma estas cartas, no con su nombre y apellido, sino con expresiones como: "Ruin Siervo de Jesucristo", "Inútil Siervo de Jesucristo", y otras similares. En algunas ocasiones la firma recoge algunas de las ideas centrales de la carta. Otras veces firma con la letra "J", letra que se asignó siguiendo seguramente la costumbre de las Religiosas.

Tagged Under

Aviso Legal

politica de cookies