ejercicios espirituales jst cabezuela

lema pastoral jst 2020 comparte

hojas de eladio mozas fundador josefinas trinitarias

fundacion espro josefinas trinitarias

pastoral juvenil y vocacional josefinas trinitarias

josefinas-trinitarias-se cumple la escritura

Cada uno de nosotros somos en este evangelio Teófilo (“amigo de Dio” o “amado de Dios”) al que se le recuerda un hecho importante de la vida de Jesús. Nos podemos ver reflejados en nuestras horas de catequesis, cuando nos narraban las parábolas y milagros, o en clase de Religión, o en la familia o en la Eucaristía…

Pero lo que Lucas nos transmite no es una simple historia, no es una demostración de que Jesús era letrado. Lo que nos anuncia es el plan de salvación de Jesús, el Ungido, y si queremos actualizarlo más: su programa político. Con una diferencia: Jesús es Palabra y obra, realiza lo que dice porque es la misma Palabra de Dios actuando.

El pasaje del profeta Isaías tiene gran resonancia en que aguardan al Señor. “María lo oyó en la anunciación, Simeón se inspiró en él, el Bautista reconoce por él su misión. También Jesús expresa su misión por medio de él. 

El texto del profeta habla del don del Espíritu y del encargo recibido de Dios; de la obra del que trae la salvación, del anuncio y del mensaje y de la actividad salvífica del Señor. Jesús actúa de palabra y de obra, es salvador y mensajero de victoria. 

Es la victoria de la misericordia, de la compasión, del compromiso con los más necesitadas, también con los de al lado. Es recobrar la vista de los ciegos, o de los que “estamos ciegos” y se nos ha endurecido el corazón por la rutina, incapaces de descubrir y anunciar la gracia que Dios realiza en nuestra vida y en la vida de los demás. La gracia que estamos invitados a anunciar. Porque Teófilo, esto que te cuento HOY es para que lo asimiles en tu cabeza y en tu corazón, lo vivas y lo proclames.

Porque sigue siendo actual este “Hoy se ha cumplido este pasaje de la Escritura. Es un hoy presente. Mientras pronuncia Jesús estas palabras, se inicia el suspirado año de gracia. El tiempo de salvación es proclamado y traído por Jesús. Es lo increíblemente nuevo de esta hora. Hoy es el tiempo en que se empieza a vislumbrar el tiempo del Mesías, ¿lo ves?

El mensaje exige la fe, la fe viene de oír, es respuesta a una interpelación. 

La fuerza y la realidad del Reino de Cristo están presentes entre los hombres. El Reino ha dejado de ser una meta de simple futuro a la que tendemos: es la verdad, la novedad del mundo que Cristo suscita. Cuando Jesús proclama: «Hoy se ha cumplido el pasaje de la Escritura», anuncia que ha llegado el espíritu de la liberación definitiva. Alude a una verdad fundamental, a la exigencia de conversión-liberación a la que tiende todo corazón humano. Todos estamos incluidos. 

JST.

¿Cómo se vive una Navidad en la sombra, sin ser protagonista, ocupando siempre un segundo plano al que apenas alguien presta atención?

Podemos adivinar, sin temor a equivocarnos, que el papel que jugó José en la primera Navidad de la Historia fue esencial. Y sin embargo, poco nos dicen de él los llamados evangelios de la infancia, Mateo y Lucas.

La humildad de este artesano que se sumó al proyecto de Dios de darnos Vida en abundancia, se impuso por encima de toda lógica humana, de cualquier afán de protagonismo, del menor atisbo de sobresalir o aparentar. De esta virtud de la humildad que encarna de maravilla San José, nos habla Padre Eladio. Nos invita a que forme parte de nuestra vida, en todos los tiempos, y de manera especial en Navidad, cuando contemplamos la humildad de un Dios que se hace Niño, de una mujer que se hace esclava y de un hombre que se hace modelo de sencillez y discreción.

“No consiste la verdadera humildad en creer que nada es, nada tiene, ni nada vale una persona, sino en que la persona crea que lo nada o poco que es, tiene y vale, no lo es, tiene y vale, por su propio mérito y virtud, sino por virtud y gracia de Dios, dador de todo bien.”

“La verdadera humildad es un alto conocimiento tranquilo y pacífico de nuestra propia miseria, de nuestra propia nada”.

“Aprendamos la lección de ser mansos y humildes de corazón para sentirnos llenos del Divino Amor”.

“El verdadero humilde dice siempre la verdad y cuantos bienes tiene, de naturaleza y de gracia, a Dios solo los refiere”.

(Leer más aquí)

“¿Qué más estrecho abrazo ni más íntimo beso que la unión personal del Verbo con la naturaleza humana?”

En estos tiempos en los que añoramos los besos y abrazos que antaño nos regalábamos tan despreocupadamente y sin ningún temor, nos suena a música celestial, y nunca mejor dicho, este precioso pensamiento de Padre Eladio. Navidad es precisamente esto: un estrecho abrazo de Dios a la Humanidad, un beso íntimo a cada ser humano que anhela la cercanía de quien puede llenar de sentido cada segundo de su existencia.

Abrazos y besos de un Dios que desea sanarnos de tantas rupturas con nosotros mismos, con los demás y con la naturaleza. Abrazos y besos de un Dios que desea ser luz para las incertidumbres más oscuras, aquellas que nos impiden caminar con firmeza y otear horizontes alcanzables.

Abrazos y besos de un Dios que desea recuperar nuestra infancia perdida, la magia de creer, de confiar, de esperar lo imposible. Abrazos y besos de un Dios que no desea más que vivamos en solidaria felicidad, siendo imagen de su Hogar Trinitario.

Cuando Dios se hizo carne de nuestra carne, sangre de nuestra sangre y piel de nuestra piel, la naturaleza humana alcanzó la plenitud divina, la belleza con que Dios nos soñó se hizo realidad y el Abrazo de quien es la Vida lo envolvió todo en el llanto frágil de un Niño.

Feliz Navidad

Artículo del Boletín nº93 de Diciembre. Leélo aquí. 

 

bendita entre las mujeres - josefinas trinitarias

El Tiempo de Adviento nos urge, nos interpela, nos resitúa ante nosotros mismos para convertir aquellas zonas de nuestra vida que no brillan con suficiente luz en espacios de acogida para Dios y para el hermano.

María, la mujer que irradia la luz de Dios porque está llena de su presencia, siente la urgencia de llevar la alegre noticia a todos. Buena Noticia que se manifiesta en la solidaridad, compromiso y entrega con su prima Isabel, es decir, todos aquellos que anhelan palabras de esperanza.

El gran don, regalo que María lleva dentro no puede superarlo ningún cortiland del mundo, ni ninguna campaña de “marketing por navidad”. El gran regalo de la vida en plenitud es Dios-con-nosotros y para-nosotros que nos reorienta la mirada de la superficialidad y las luces de colores a la profundidad y el encuentro con el Dios-Amor en el otro, en el más necesitado, en el diferente.

El evangelio de hoy nos pone en salida. El Adviento es tiempo de salidas y encuentros. No porque sea la temática de los anuncios publicitarios de estas fechas, sino porque esa es la dinámica del Dios en el que creemos: un Dios Uno y Trinidad que se abaja, se acerca al hombre, sale a su encuentro, le busca para ofrecerle un regalo: Él mismo todo debilidad y todo divinidad.

De nosotros depende reconocerle y gritar llenos de alegría como Isabel: ¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor?

 El encuentro profundo con el Dios-Comunión cambia toda la vida. ¿Cómo te estás preparando para acogerle en tu vida?

JST

tercera semana de adviento josefinas trinitarias

¿Qué debemos hacer? Esta pregunta que aparece en el evangelio de este domingo nos delata. Tenemos que reconocer que nos hemos quedado un poco sin rumbo. Necesitamos una orientación.

Preguntarnos es un paso adelante, una llamada a cambiar, a transformar nuestras vidas.

¿Qué debemos hacer? Nuestra realidad nos urge a hacer algo, no nos deja pasivos. No son fáciles estas palabras. Se necesita valor para acogerlas.

Y el mismo evangelio nos da una clave de respuesta: “el que tenga dos túnicas, que comparta con el que no tiene; y el que tenga comida, haga lo mismo”. Es una invitación al cuidado y la preocupación por el pobre. ¿Qué debemos hacer ante tanta necesidad e injusticia? Preguntarnos es enfrentarnos a nuestra propia verdad. Y podemos respondernos desde la esencia de nuestra vida cristiana: compartir lo que tengo con el que no lo tiene, con los que lo necesitan. Cuidar de los que menos tienen.

De otro modo: contentarnos con lo que tenemos, no exigir. Saber vivir con poco. No crearnos necesidades añadidas. Final del formulario

Para cambiar el mundo hemos de cambiar nuestra vida: hacerla más responsable, solidaria y sensible a los que sufren. Hacerle contracorriente al consumismo y preguntarnos: ¿a quién beneficia lo que yo tengo? ¿A quién le ayudan mis recursos? 

Comentario del Evangelio Lc.3, 10-18

Hna. Mª Jesús Garrido, JST

 

segundo domingo de adviento - preparad el camino Josefinas trinitarias

En medio del adviento, viene Juan Bautista a despertarnos con su “Preparad”. Una pandemia interminable nos ha dejado aletargados e  inactivos atacando de frente nuestra esperanza. Digamos que hemos perdido bastante capacidad de reacción. Pero Juan, en el evangelio de este Segundo domingo de Adviento, nos invita a la acción: “Preparad”.

Preparar el camino a Alguien que viene. Estamos seguros de que Jesús viene a este siglo nuestro, a esta tierra y realidad nuestra. Y viene asumiendo nuestra humanidad, nuestras fragilidades, depresiones, preguntas, miedos, deseos, vacíos, choques con la realidad, insatisfacciones, incertidumbres y falsas seguridades.

Preparar es anticipar algo. Gustar de la alegría, de la fiesta por anticipado. Es atesorar ilusión, encanto y gusto por la vida. En Adviento pasamos todos al estado de “buena esperanza”, porque la vida, Él que es la Vida, nos va a nacer de nuevo.

Alguien nos ayuda a despertarnos, a desperezarnos, a comprometernos, a poner al día nuestros valles, nuestros montes y colinas. Vamos a ver la salvación de Dios en medio de nuestra vida cotidiana. Prepararnos para saber ver su salvación que ya llega. Entrenar nuestra mirada para poder verlo en medio de nosotros es nuestra mayor alegría.

Hagamos sitio a Dios. Escuchemos la voz del Bautista en nuestros desiertos actuales. Que resuene su voz.

Vivimos en un mundo que va “por anticipado”. En el Black Friday compramos los juguetes de Reyes, con el frío de enero reservamos lugar para descansar en verano. ¿Por qué no vivir por anticipado el gran regalo de la Navidad durante las 4 semanas de adviento? Que la ilusión de que Él llega llene nuestras vidas de sentido.

Hna. Mª Jesús Garrido, JST

Aviso Legal

politica de cookies